Un ciervo estaba bebiendo agua en una fuente. Al ver su reflejo le pareció que sus cuernos eran muy bonitos, pero no le gustaban sus patas. Un león le empezó a seguir, y el ciervo como le vió desde lejos y le sacó gran ventaja a ala hora de correr.
Pero llegó a unas ramas, y sus preciosos cuernos se enrredaron en ellas. El león lo había cogido entonces.
Antes de morir, pensó: " Yo había despreciado lo que me ayudó en todos estos momentos a huir, pero ahora me voy a morir por culpa de lo que más apreciaba".
Fin

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